Crash Capitulo 4Crash by Aline S.VCapítulo IV: Lo que su hermana necesita urgentemente.― ¿Qué es lo que tiene? ―Souta se rascó la cabeza en un acto nervioso. Rin dejó escapar un pequeño lamento y bajó el rostro, compungida.― ¿Qué sucedió con Kagome? ― insistió de nuevo. Rin entonces dejó escapar otro gemido de lamentación.― Fue herida en batalla protegiéndome. Souta no pudo cerrar los ojos, ni quedarse quieto tras dejar a su huésped del pasado durmiendo en la habitación que antaño perteneció a su hermana. Su madre, por o
Crash Capitulo 3Crashby Aline S.VCapítulo III: Lady Kagome de Occidente. Souta se mantuvo atento a los movimientos de la joven que horas atrás había despertado y afirmado, con total tranquilidad, conocer a su hermana que, al parecer, tenía un título nobiliario, cuestión bastante sorprendente, dado que su cuñado era huérfano.― ¿Quién es el Gran Lord de Occidente? ―preguntó suavemente mientras le pasaba una taza de té humeante. La chica de nombre Rin le miró con ojos desorbitados y con un escandaloso chillido dijo:― ¡¿Cómo no conoces a Lord Sesshoumaru
Crash Capitulo 2Crashby aline S.VCapítulo II: Despierta, Bella Durmiente. Naomi Higurashi no esperaba que su hijo apareciera por la puerta trayendo en brazos a una completa extraña y gritando por algo de ayuda. Su primera reacción fue correr escaleras arriba y despejar la vieja cama de su hija mayor, cosa que Souta agradeció cuando, jadeando, apareció en el marco de entrada y se dirigió directamente a dejar a la joven dormida sobre el mullido colchón. Naomi tapó con las sábanas la mitad del cuerpo de ella, y luego examinó meticulosamente cada una de las pequeñas heridas que adornaban el rostr
Crash Capitulo 1CrashAline S.V.Capítulo I: Visita sin respuesta ¿o no?Cuando Souta Higurashi salió de su casa aquella tarde de enero, ataviado con un grueso abrigo que lo protegía del crudo invierno, no pensó en detenerse frente aquélla pagoda significativa, ni mucho menos entrar en ella y sentarse en el borde del viejo pozo. No esperaba tampoco que su hermana le diera un consejo como en antaño, pues era obvio que no volverían a cruzar palabra jamás en sus vidas. Para Souta, claro, no había sido fácil despedir a su querida hermana hace años y el recuerdo recurrentemente le produc